martes, 27 de septiembre de 2016

Rebelión en el aula, de Sue Cowley

Hoy os quiero hablar de "Rebelión en el aula", un libro de Sue Cowley que ofrece diferentes claves para manejar a los alumnos conflictivos en el aula. 

Empecé a leer este libro en mi primer trimestre como maestra y no he conseguido terminarlo hasta este verano. Y lo que sí puedo afirmar es que muchas de la casuística que ofrece o respuestas por parte del profesor son bastante obvias e incluso yo, con mi poca experiencia como docente, ya las he descubierto y aplicado en mi realidad en clase. 

A nivel general, no es un libro que ofrezca recursos muy prácticos o útiles que poder llevar a cabo. Se limita, en muchos casos, a describir contextos o perspectivas, pero no a dar consejos reales que poder aplicar. Además, está basado en el contexto educativo inglés, que difiere bastante del nuestro, especialmente en lo que a recursos humanos se refiere. Por otro lado, tengo que señalar que muchos de los casos que presenta son muy específicos para la Educación Secundaria y no para la Primaria, que es la que a mí más me interesa. La autora, desde mi punto de vista, es demasiado rígida en algunos aspectos y repite los mismos consejos o pautas en numerosas partes del libro. No obstante, a pesar de esta crítica, sí que es un libro que ofrece información interesante respecto a diferentes aspectos a tener en cuenta dentro del aula. A continuación detallaré lo que a mí me ha parecido más relevante.

Claves para afrontar la realidad del aula
  • Es necesario ofrecer una estructura a nuestros alumnos. Ser coherentes y positivos
  • Una buena estrategia de control es utilizar señales pautadas y acordadas con los alumnos y ser capaces de darles "la elección", que ellos sientan que tienen voz y voto dentro del aula.
  • Es fundamental tener una actitud positiva y plantear situaciones tensas desde una transformación de preguntar agresivas a aseveraciones. Por ejemplo: "¿Por qué no estáis haciendo el trabajo? se convierte en: "Quiero os pongáis a hacer el trabajo y así podréis salir cuando sea la hora". 
  • Para el buen desarrollo de las clases, es fundamental establecer objetivos y límites de tiempo. Nos tenemos que segura de que nuestros objetivos se adaptan a la clase y a los alumnos; tenemos que cuidar que los objetivos sean breves y específicos, para que puedan ejercer el máximo efecto; añadamos indicaciones visuales para facilitar la comprensión; usemos música para crear una sensación de velocidad; y nos tenemos que asegurar de que las recompensas ofrecidas por el logro de objetivos son verdaderamente atractivas. Es necesario cuidar las motivaciones extrínsecas. 
  • Como maestros, tenemos que hacer uso del sentido del humor
  • Tenemos que tener la capacidad de ponernos en su lugar, siendo reflexivos y analíticos. 
  • Es fundamental tratar a nuestros alumnos con educación y respeto en todo momento, siendo un espejo donde se puedan reflejar para que tengan el comportamiento que nosotros deseamos. El profesor tiene que ser un modelo a imitar
  • Hay que tratar, en la medida de lo posible, de evitar el impulso de gritar. Y tenemos la obligación de explotar el lenguaje no verbal dentro del aula. Para abordar el problema del ruido, es importante no dejar de hablar en voz baja y controlada. Utilicemos una orden de silencio para captar la atención de toda la clase. Y alentemos a los estudiantes a controlar sus propios niveles de ruido. 
  • No podemos tomarnos las malas conductas como algo personal. Es mucho más eficaz y tiene más sentido tomárselo desde una perspectiva más comprensiva y relativa.  
  • Necesitamos tener la oportunidad de experimentar, de cometer errores y de ir habituándonos. Tenemos que ser capaces de permitírnoslo a nosotros mismos. 
  • Debemos esforzarnos por tener un estilo de enseñanza asertivo

miércoles, 7 de septiembre de 2016

Curso 2016-2017, ¡BIENVENIDO!



Un nuevo curso ya está aquí. ¡Cómo pasa el tiempo! Mañana comenzará mi tercer curso como maestra y aún siento los mismos nervios que el primer día. Mismos nervios y misma ilusión, pero más aprendizaje y un poquito más de experiencia. Y de ese aprendizaje quiero hablaros hoy, aprovechando para mandaros toda la energía para afrontar estos nueve meses cargados de sorpresas y retos que, sin lugar a dudas, nos harán crecer y aprender. 

A lo largo de estos dos años y después de las lecturas que he realizado a lo largo del verano, afronto este nuevo curso basándome en estos 7 ingredientes mágicos. Siete, porque es un número especial para mí y mágicos, no porque consigan hacer milagros, sino porque me harán vivir esta aventura como un regalo lleno de magia. 



Hace ya unos meses, escribí un post hablando de la ilusión como uno de mis ingredientes mágicos (leer aquí). Y es que yo me considero a mí misma como una persona que sabe ilusionarse con cada cosa nueva que se le pone por delante. La ilusión hace que se encienda una chispa de inquietud y ganas por descubrir qué viene después y cómo se desarrollarán las cosas. Y la ilusión es también fundamental para saber afrontar los nuevos retos desde una perspectiva más positiva.